Con todos los respetos a Julio Verne, creo que la exposición que le dedica estos días el Espacio Fundación Telefónica de Madrid tiene otra protagonista de excepción. Se trata de Nellie Bly, la mujer que dio la vuelta al mundo en 8 días menos que Phileas Fogg. 

En 1888, con 24 años, Nellie Bly escribía reportajes de investigación en el periódico The New York World, propiedad de Joseph Pulitzer. El magnate de la prensa americana en aquel momento (junto a William Randolph Hearst) tenía un reto: comprobar si era posible dar la vuelta al mundo en menos tiempo del que aventuraba Julio Verne en su novela La vuelta al mundo en 80 días

Para ello Pulitzer tomó una decisión sorprendente en un país al que el sufragio femenino tardaría 15 años en llegar. El editor retó a Nellie Bly a realizar la hazaña. Ella aceptó sin dudar, y el 14 de noviembre de 1889 partió desde el muelle de Hoboken (Nueva Jersey). 

72 días, 6 horas, 11 minutos y 14 segundos después de su salida Bly regresó a Nueva York con 24.889 millas y un récord mundial bajo el brazo; además de las experiencias vividas en Inglaterra, Japón, China, Hong Kong, Brindisi, Colombo y San Francisco. Todo ello sin olvidar una entrevista en casa de Julio Verne. 

El periplo de Nellie Bly, que detalla su diario Around the world in seventy-two days no sólo hizo del mundo un lugar más accesible, sino que demostró a los hombres que las mujeres no necesitan su protección para vivir. Su recompensa, sin embargo, no fue la deseada. Mientras el World triplicó sus beneficios, Nellie no cobró ni un dólar más. Menos mal que la Historia ha sido más generosa.